Suelo pélvico y orgasmo: cómo fortalecerlo y mejorar tu vida sexual

Cuando hablamos del suelo pélvico, normalmente pensamos en la incontinencia urinaria o en la recuperación después del embarazo. Sin embargo, esta musculatura también participa en la respuesta sexual femenina y puede tener relación con la excitación, el orgasmo y la satisfacción sexual.

La investigación científica de los últimos años ha estudiado precisamente esta relación. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 encontró que los músculos del suelo pélvico participan en la respuesta sexual y que su fuerza se asocia con la función sexual.

Pero hay un matiz importante: fortalecer el suelo pélvico no garantiza automáticamente mejores orgasmos. La función sexual depende de muchos factores físicos, hormonales, psicológicos y relacionales.

Entonces, ¿qué podemos hacer para cuidar y entrenar esta musculatura?

¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE EL SUELO PÉLVICO Y EL ORGASMO?

El suelo pélvico está formado por un conjunto de músculos y tejidos que sostienen los órganos de la pelvis y participan en funciones como la continencia urinaria y fecal, la estabilidad de la pelvis y la función sexual.

Durante la respuesta sexual se producen cambios en la actividad de esta musculatura. Algunas investigaciones han observado que los músculos del suelo pélvico intervienen durante la excitación y el orgasmo.

Además, una revisión sistemática publicada en 2024 analizó 21 ensayos clínicos sobre entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico y función sexual femenina. Los resultados encontraron mejoras en diferentes aspectos de la función sexual, incluido el orgasmo y la satisfacción, aunque los autores calificaron la certeza global de la evidencia como baja debido a la heterogeneidad de los estudios.

Por tanto, la conclusión no es que los ejercicios de suelo pélvico sean una receta universal para alcanzar mejores orgasmos, sino que mantener esta musculatura saludable puede formar parte del cuidado de la salud sexual.

¿CÓMO FORTALECER EL SUELO PÉLVICO?

Uno de los métodos más conocidos para entrenarlo son los ejercicios de Kegel, que consisten en contraer y relajar de manera voluntaria la musculatura del suelo pélvico.

Pero hacerlos correctamente es más importante que hacer muchas repeticiones.

1. Identifica la musculatura

Una forma sencilla de reconocerla es imaginar que quieres evitar la salida de gases y, al mismo tiempo, detener el flujo de orina.

La contracción que notas corresponde aproximadamente a la musculatura del suelo pélvico.

Importante: utilizar habitualmente la interrupción del chorro de orina como ejercicio no es recomendable. Puede servir excepcionalmente para identificar la musculatura, pero no debería convertirse en la forma habitual de entrenarla.

2. Contrae y relaja

Una vez identificada la musculatura, puedes practicar contracciones voluntarias manteniendo el resto del cuerpo relajado.

Contrae durante unos segundos y después relaja completamente antes de volver a contraer.

La relajación es una parte fundamental del ejercicio.

3. Combina contracciones lentas y rápidas

El entrenamiento puede incluir contracciones mantenidas y contracciones breves.

La finalidad no es estar contrayendo continuamente, sino aprender a contraer y relajar la musculatura de manera coordinada.

4. No aprietes todo el cuerpo

Un error bastante habitual consiste en contraer al mismo tiempo los glúteos, los abdominales o los muslos.

El objetivo es aprender a activar el suelo pélvico sin generar tensión innecesaria en otras zonas.

5. Respira con normalidad

No es necesario contener la respiración mientras haces los ejercicios.

Una respiración tranquila facilita la coordinación y evita que conviertas el ejercicio en una especie de competición de fuerza.

¿CUÁNTO TIEMPO HAY QUE HACER EJERCICIOS DE SUELO PÉLVICO PARA NOTAR RESULTADOS?

No existe un plazo universal.

Los programas estudiados son diferentes en duración, frecuencia, tipo de ejercicio e intensidad. Por eso no podemos afirmar que todas las mujeres vayan a notar cambios exactamente después de cuatro, seis u ocho semanas.

La constancia es más importante que intentar hacer muchas contracciones durante unos pocos días.

En estudios realizados en mujeres posmenopáusicas, por ejemplo, se han observado beneficios después de programas de ejercicio de alrededor de 12 semanas.

No se trata de hacerlo más fuerte, sino de hacerlo bien y de forma constante.

¿LOS EJERCICIOS DE KEGEL PUEDEN MEJORAR EL ORGASMO?

Esta es probablemente una de las preguntas más buscadas cuando hablamos de suelo pélvico y sexualidad.

La respuesta corta es: pueden ayudar, pero no podemos garantizar que mejoren el orgasmo en todas las mujeres.

La revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 encontró mejoras estadísticamente significativas en el orgasmo, la excitación, la satisfacción y la función sexual en algunos estudios de entrenamiento del suelo pélvico. Sin embargo, la certeza de la evidencia fue considerada baja por la gran variabilidad entre los estudios.

Otra revisión publicada en 2024 analizó 33 estudios y encontró que 10 de los 14 estudios de intervención incluidos observaron efectos significativos de diferentes intervenciones dirigidas a la musculatura del suelo pélvico sobre la función sexual. Además, los estudios observacionales mostraron una asociación moderada entre la fuerza del suelo pélvico y la función sexual.

Por eso, más que hablar de una relación automática entre Kegel y orgasmo, es más preciso decir que la salud y el funcionamiento del suelo pélvico forman parte de la salud sexual femenina.

¿MÁS FUERZA SIGNIFICA MEJORES ORGASMOS?

No necesariamente.

El suelo pélvico no necesita estar permanentemente contraído ni ser simplemente “más fuerte”. También necesita capacidad para relajarse y coordinarse correctamente.

En algunas mujeres puede existir exceso de tensión en esta musculatura. En estos casos, realizar contracciones repetidas sin una valoración adecuada puede no ser la mejor estrategia.

Si los ejercicios producen dolor, molestias o empeoran síntomas, conviene detenerlos y consultar con un profesional sanitario especializado en suelo pélvico.

SUELO PÉLVICO, MENOPAUSIA Y SEXUALIDAD

La menopausia puede producir cambios que afectan a la sexualidad: alteraciones hormonales, sequedad vaginal, molestias durante las relaciones sexuales, cambios en el deseo y modificaciones de la función del suelo pélvico.

Por eso, cuidar la musculatura pélvica puede formar parte de un enfoque más amplio de salud durante esta etapa.

Un metaanálisis publicado en 2025 encontró que el entrenamiento del suelo pélvico tuvo efectos positivos sobre diferentes aspectos de la función sexual en mujeres posmenopáusicas, especialmente en orgasmo, excitación y satisfacción. Los propios autores señalan, no obstante, una elevada heterogeneidad entre los estudios y limitaciones de la evidencia.

Además, una revisión de 2026 sobre ejercicio físico y disfunción sexual femenina encontró mejoras en diferentes dominios de la función sexual —entre ellos deseo, excitación, lubricación, orgasmo, satisfacción y dolor sexual— aunque la certeza global de la evidencia fue baja debido a la heterogeneidad.

Esto refuerza una idea importante: la actividad física y el cuidado del cuerpo pueden formar parte de una vida sexual saludable a cualquier edad.

¿QUÉ PASA SI MI SUELO PÉLVICO ESTÁ DEMASIADO TENSO?

No todos los problemas del suelo pélvico se deben a falta de fuerza.

Una musculatura excesivamente tensa puede estar relacionada con síntomas como dolor pélvico, molestias durante las relaciones sexuales o dificultad para relajar la zona.

En esos casos, hacer más y más contracciones no necesariamente solucionará el problema.

Un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico puede valorar si existe debilidad, exceso de tensión o problemas de coordinación y determinar qué tipo de ejercicios o tratamiento son adecuados.

¿CUÁNDO DEBERÍA CONSULTAR A UN ESPECIALISTA?

Es recomendable buscar valoración profesional si tienes:

– pérdidas de orina frecuentes;
– dolor pélvico;
– dolor durante las relaciones sexuales;
– sensación de presión o peso en la pelvis;
– dificultad para controlar gases o heces;
– molestias que aparecen o aumentan al hacer ejercicios de suelo pélvico;
– dudas sobre cómo contraer o relajar correctamente esta musculatura.

No todo se soluciona haciendo Kegel. El suelo pélvico necesita una valoración individual cuando existen síntomas.

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE SUELO PÉLVICO Y ORGASMO

¿Los ejercicios de Kegel mejoran el orgasmo?

Pueden mejorar algunos aspectos de la función sexual en determinadas mujeres, y diferentes estudios han observado mejoras en el orgasmo. Sin embargo, no existe garantía de que los ejercicios produzcan el mismo efecto en todas las mujeres.

¿Cuánto tardan en hacer efecto los ejercicios de suelo pélvico?

Depende de cada persona, del estado inicial de la musculatura y del programa de entrenamiento. Los estudios utilizan programas diferentes, por lo que no existe un plazo único aplicable a todas las mujeres.

¿Puedo hacer ejercicios de Kegel todos los días?

La frecuencia adecuada depende de la persona y del programa. Más ejercicio no significa necesariamente mejores resultados. Si tienes síntomas o dudas sobre la técnica, es recomendable consultar con un profesional especializado.

¿Puedo hacer Kegel durante las relaciones sexuales?

Es posible contraer voluntariamente el suelo pélvico durante la actividad sexual, pero no es necesario hacerlo constantemente. La capacidad de contraer y relajar la musculatura es más importante que mantenerla contraída.

¿Qué pasa si hacer Kegel me produce dolor?

No deberías forzar el ejercicio. El dolor puede indicar que existe tensión u otro problema que requiere valoración. En ese caso, consulta con un profesional sanitario especializado en suelo pélvico.

¿Los ejercicios de suelo pélvico son útiles después de la menopausia?

Pueden serlo. La investigación reciente ha encontrado beneficios del entrenamiento del suelo pélvico sobre diferentes aspectos de la función sexual en mujeres posmenopáusicas, aunque la evidencia todavía presenta limitaciones.

EL SUELO PÉLVICO TAMBIÉN FORMA PARTE DE TU SEXUALIDAD

Durante mucho tiempo hemos hablado del suelo pélvico casi exclusivamente desde el punto de vista de la incontinencia o la recuperación después del parto.

Hoy sabemos que su función es mucho más amplia.

Cuidar el suelo pélvico también significa cuidar la salud sexual, el bienestar y la calidad de vida.

Y no se trata de hacer cientos de contracciones al día. Se trata de conocer tu cuerpo, aprender a contraer y relajar correctamente y pedir ayuda cuando algo no funciona como debería.

Espacio publicitario

Post a Comment

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

You don't have permission to register

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información


Cookies MASQUESALUD.ES Una "Cookie" es un pequeño archivo que se almacena en el ordenador del usuario y nos permite reconocerle. El conjunto de "cookies" nos ayuda a mejorar la calidad de nuestra web, permitiéndonos controlar qué páginas encuentran nuestros usuarios útiles y cuáles no. Las cookies son esenciales para el funcionamiento de internet, aportando innumerables ventajas en la prestación de servicios interactivos, facilitándole la navegación y usabilidad de nuestra web. Tenga en cuenta que las cookies no pueden dañar su equipo y que, a cambio, el que estén activadas nos ayudan a identificar y resolver los errores. La información que le proporcionamos a continuación, le ayudará a comprender los diferentes tipos de cookies: Cookies de sesión: son cookies temporales que permanecen en el archivo de cookies de su navegador hasta que abandone la página web, por lo que ninguna queda registrada en el disco duro del usuario. La información obtenida por medio de estas cookies sirve para analizar pautas de tráfico en la web. A la larga, ésto nos permite proporcionar una mejor experiencia para mejorar el contenido y facilitando su uso. Cookies permanentes: son almacenadas en el disco duro y nuestra web las lee cada vez que usted realiza una nueva visita. Una cookie permanente posee una fecha de expiración determinada. La cookie dejará de funcionar después de esa fecha. Las utilizamos, generalmente, para facilitar los servicios de compra y registro. A continuación publicamos una relación de las principales cookies utilizadas en nuestras web, distinguiendo: Las cookies estrictamente necesarias como por ejemplo, aquellas que sirvan para una correcta navegación o las que permitan realizar el pago de bienes o servicios solicitados por el usuario o cookies que sirvan para asegurar que el contenido de la página web se carga eficazmente. Las cookies de terceros como por ejemplo, las usadas por redes sociales, o por complementos externos de contenido como Google Maps. Las cookies analíticas con propósitos de mantenimiento periódico y en aras de garantizar el mejor servicio posible al usuario, los sitios web hacen uso normalmente de cookies "analíticas" para recopilar datos estadísticos de la actividad. Garantías complementarias – Gestión de cookies: Como garantía complementaria a las anteriormente descritas, el registro de las cookies podrá estar sujeto a su aceptación durante la instalación o puesta al día del navegador usado, y esta aceptación puede en todo momento ser revocada mediante las opciones de configuración de contenidos y privacidad disponibles en su navegador. Muchos navegadores permiten activar un modo privado mediante el cual las cookies se borran siempre después de su visita. Dependiendo de cada navegador este modo privado puede tener diferentes nombres. A continuación encontrará una lista de los navegadores más comunes y los diferentes nombres de este “modo privado”: Internet Explorer 8 y superior InPrivate Safari 2 y superior Navegación Privada Opera 10.5 y superior Navegación Privada FireFox 3.5 y superior Navegación Privada Google Chrome 10 y superior Incógnito Importante: Por favor, lea atentamente la sección de ayuda de su navegador para conocer más acerca sobre la configuración de privacidad y de cómo activar el “modo privado”. Podrá seguir visitando nuestra tienda online aunque su navegador esté en “modo privado”, si bien, su navegación por la misma puede no ser óptima y algunas utilidades pueden no funcionar correctamente.

Cerrar