Mamas caídas y mastopexia

Las mamas caídas suponen el descenso de la glándula mamaria como consecuencia de cambios sufridos en procesos como el embarazo, la lactancia, las pérdidas de peso o la gravedad. 

Es una afección muy común en mujeres que o bien tenían un volumen mamario correcto y ahora ha descendido y además presenta un aspecto de vaciamiento de los polos superiores, o bien el volumen había sido siempre algo excesivo y este peso ha hecho que finalmente la gravedad acabe por descolgar la mama. 

La forma que adquiere la mama descolgada inquieta de forma muy evidente a las mujeres, que aunque con sujetador son capaces de recoger la mama y mantenerla en una posición normal, sin el sujetador, la caída hace que se vean el pecho demasiado bajo, ensanchado, sin proyección, sin turgencia y la mayoría de las veces, sin apenas volumen. 

Mamas caídas y mastopexia

La cirugía para solucionar este problema se denomina mastopexia. Con ella se intenta elevar la mama a una posición natural, reducir la anchura de su base y provocar un relleno del polo superior.

En ocasiones, si la glándula es suficientemente voluminosa, esta cirugía se realiza sin la necesidad de utilizar implantes mamarios; en otras ocasiones, debido a la falta de volumen, puede aconsejarse el uso de un implante mamario de relleno, para mejorar la turgencia de la mama, aumentar discretamente su volumen, rellenar bien el polo superior y dificultar la nueva caída de la mama al generar una cápsula periprotésica. 

La tendencia actual es conseguir una elevación mamaria con las menores cicatrices posibles. Hablamos casi siempre de una cicatriz alrededor de la areola y/o una cicatriz vertical.  

El resultado debe ser armonioso, con una buena simetría, buen ascenso, turgencia y capacidad para aguantar el paso de los años, aunque esta última variable dependerá mucho de la paciente y sus hábitos.

Dr. José Salvador

Clínica Biyô.  Cirugía plástica, medicina estética, antiaging y nutrición.

Hospital Vithas Medimar Internacional. Alicante

*Artículo publicado en la revista nº 42 de Más Que Salud.

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