El vínculo con nuestras mascotas también entra en la consulta de psicología
El 88% de los psicólogos afirma que sus pacientes mencionan espontáneamente a sus animales como fuente de apoyo emocional, pero solo el 37% dispone de herramientas para integrar este vínculo en su práctica profesional.
Cuando el animal forma parte de nuestra vida emocional
Para muchas personas, convivir con un perro, un gato u otro animal de compañía significa mucho más que compartir casa. Los animales forman parte de las rutinas familiares, acompañan momentos importantes y, en determinadas circunstancias, pueden convertirse en una fuente significativa de compañía y apoyo emocional.
Por eso tampoco resulta extraño que aparezcan cuando hablamos de nuestras preocupaciones, nuestros miedos o nuestro bienestar.
Según el barómetro “Psicología y vínculo con animales”, elaborado por Fundación Affinity junto a la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud del Departamento de Psiquiatría de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), el 88% de los profesionales de la psicología afirma que sus pacientes mencionan espontáneamente a sus animales de compañía como fuente de apoyo emocional.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre reconocer que ese vínculo existe y disponer de herramientas profesionales para abordarlo adecuadamente.
Los animales aparecen en consulta, pero faltan herramientas
El mismo estudio señala que el 93% de los profesionales reconoce que los animales pueden constituir una fuente relevante de apoyo social, mientras que solo el 37% dispone de herramientas para integrar este vínculo en su práctica.
Además, el 91% considera que la relación entre personas y animales está todavía poco explorada dentro de la práctica psicológica.
Es precisamente en ese espacio donde surge Affectiva, una nueva red profesional de psicología petfriendly impulsada por Fundación Affinity.
La iniciativa es gratuita y sin ánimo de lucro y está dirigida a psicólogos colegiados. Su objetivo es proporcionar formación, recursos prácticos y criterios éticos que permitan explorar qué lugar ocupa el animal de compañía en la vida del paciente y valorar cuándo ese vínculo puede resultar relevante dentro del proceso terapéutico.
Affectiva cuenta con el respaldo del Consejo General de la Psicología de España y del Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España, además de la colaboración científica de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la UAB.
No es terapia asistida con animales
Esta diferencia es especialmente importante.
Affectiva no es un programa de terapia asistida con animales, ni propone incorporar animales a las consultas psicológicas. Tampoco plantea la convivencia con un animal como una técnica terapéutica o como una solución aplicable a todas las personas.
Su planteamiento parte de otra cuestión: si el animal ocupa un lugar importante en la vida emocional, familiar o social de un paciente, conocer esa relación puede aportar información relevante al profesional que le atiende.
Como explica Loreto Sánchez, psicóloga sanitaria y coordinadora de contenidos de Affectiva, el vínculo con un animal puede desempeñar un papel significativo en el bienestar de una persona, favoreciendo aspectos como la regulación emocional, las rutinas o el apoyo percibido.
La cuestión, por tanto, no es atribuir a los animales una función terapéutica que no les corresponde, sino comprender el significado que esa relación tiene para cada persona.
Depresión, soledad, ansiedad y duelo
El barómetro también preguntó a los profesionales en qué situaciones perciben con mayor claridad una posible contribución positiva del vínculo con los animales de compañía.
Los ámbitos más señalados fueron la depresión, con un 92%; la soledad no deseada, con un 90%; la ansiedad, con un 83%; y el duelo, con un 80%.
Estos porcentajes deben interpretarse correctamente: no significan que convivir con un animal tenga esos porcentajes de eficacia frente a la depresión, la ansiedad o el duelo. Reflejan los ámbitos en los que los profesionales consultados perciben un mayor potencial positivo del vínculo humano-animal.
La diferencia es importante para evitar mensajes simplistas sobre la relación entre mascotas y salud mental.
Un animal no sustituye la atención de un profesional ni constituye por sí mismo un tratamiento psicológico. Pero sí puede formar parte de la realidad emocional de una persona y, por tanto, ser un elemento que el profesional necesite conocer y comprender.
El bienestar del animal también importa
Existe además otra dimensión que no debería quedar fuera de este debate: el bienestar del propio animal.
La relación humano-animal solo puede contemplarse desde una perspectiva positiva cuando resulta adecuada para ambas partes.
De hecho, el 79% de los psicólogos consultados considera que este vínculo no debería integrarse en el proceso cuando existen dudas sobre el bienestar del animal. Es el criterio de cautela más señalado por los profesionales, incluso por delante de cuestiones como las alergias o la dependencia emocional.
Affectiva incorpora precisamente esta perspectiva desde su planteamiento, combinando criterios psicológicos, veterinarios, etológicos y éticos.
No se trata, por tanto, de convertir al animal en una herramienta al servicio de las necesidades humanas, sino de comprender una relación en la que el bienestar de las dos partes debe ser tenido en cuenta.
Formación para comprender mejor el vínculo humano-animal
La nueva red ofrece a los psicólogos colegiados contenidos formativos organizados alrededor de cinco grandes áreas: vínculo humano-animal, beneficios sociales, bienestar animal, papel del animal en el proceso terapéutico y ética y regulación.
También incluye guías, pautas, casos clínicos comentados, listas de comprobación y otros materiales destinados a facilitar su aplicación en consulta.
Los profesionales que se adhieran podrán optar además a un sello profesional petfriendly y, según ha anunciado la organización, próximamente se incorporará un directorio que permitirá a pacientes y familias localizar psicólogos que cuenten con esta formación.
Los psicólogos colegiados interesados pueden consultar los requisitos y acceder gratuitamente a los recursos de Affectiva, la red impulsada por Fundación Affinity.
Mascotas y salud mental: una relación que merece ser comprendida
Quienes conviven con animales saben que su presencia puede ocupar un lugar importante en la vida cotidiana. Están en las rutinas, en los momentos buenos y malos, en los cambios familiares y también en determinadas etapas de soledad o pérdida.
Pero reconocer esa realidad no significa idealizarla.
La aportación interesante de iniciativas como Affectiva está precisamente en intentar llevar un vínculo que ya existe en la sociedad a un terreno profesional en el que pueda abordarse con formación, criterio y límites.
Porque quizá la pregunta ya no sea únicamente si los animales influyen en nuestro bienestar, sino cómo comprender mejor esa relación cuando forma parte de la vida emocional de una persona.