El futuro de la investigación en la enfermedad de Parkinson pasa por la sostenibilidad
Tiziano Balzano, investigador principal del BRAin Vascular & Immune (BRAVI) Lab en la Unidad de Investigación Biomédica de la Universidad Alfonso X el Sabio
Con motivo del Día Mundial del Parkinson, hablamos con Tiziano Balzano sobre los retos actuales en la investigación de esta enfermedad neurodegenerativa, la importancia de la detección precoz y el papel clave de la sostenibilidad en el futuro de la ciencia biomédica.
Visibilizar una enfermedad silenciosa
En el marco del Día Mundial del Parkinson, ¿por qué es importante visibilizar esta enfermedad hoy en día?
Estamos ante una enfermedad que crece de forma silenciosa y sostenida, que ya afecta a millones de personas en todo el mundo y que, a día de hoy, no tiene cura, con un impacto cada vez mayor en los sistemas sanitarios y en la sociedad.
Además, a medida que aumenta la longevidad, también lo hace la incidencia de estas patologías, siendo el envejecimiento cerebral el principal factor de riesgo para enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson.
En este contexto, iniciativas como estas son una oportunidad para visibilizar esta realidad, pero también para poner el foco en algunas de las preguntas que siguen abiertas. Una de ellas es entender cómo se produce la transición desde un envejecimiento cerebral fisiológico hacia uno patológico, como ocurre en la enfermedad de Parkinson.
Avanzar en esta línea puede ayudarnos a comprender mejor los cambios tempranos que tienen lugar en las regiones cerebrales afectadas y a mejorar la detección precoz de la enfermedad, abriendo la puerta a estrategias de prevención o control de la progresión más eficaces.
El reto de detectar el Parkinson en fases iniciales
¿Por qué es tan difícil identificar la enfermedad en sus fases iniciales y qué ocurre en el cerebro durante el envejecimiento?
El diagnóstico de la enfermedad se basa principalmente en la aparición de signos y síntomas motores, cuando la neurodegeneración ya se encuentra en una fase avanzada. En ese momento, una parte importante de las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra ya se ha perdido.
Además, el proceso patológico lleva años en curso, incluso décadas antes del inicio de estas manifestaciones.
El envejecimiento cerebral, principal factor de riesgo, implica procesos complejos y multifactoriales como cambios celulares progresivos, inflamación crónica, cambios inmunológicos y alteraciones vasculares.
Muchos de estos cambios también están presentes en el envejecimiento fisiológico, lo que dificulta distinguir entre lo normal y lo patológico en las fases iniciales.
Una investigación centrada en la transición hacia la enfermedad
En este contexto, ¿qué estáis investigando actualmente?
Nuestra línea de investigación se centra en analizar de forma integrada estos procesos, con el objetivo de entender mejor cómo evolucionan y cómo se relacionan entre sí durante el envejecimiento.
El objetivo es contribuir a una mejor caracterización de la transición entre envejecimiento fisiológico y los primeros cambios asociados a la neurodegeneración.
Es un ámbito complejo, en el que aún existen muchas preguntas abiertas, pero avanzar en esta dirección puede aportar información relevante sobre las fases iniciales de la enfermedad.
Patología digital: precisión y nuevos enfoques
¿Cómo abordáis este reto desde el punto de vista metodológico?
Para abordar esta complejidad, se están incorporando enfoques de patología digital, que permiten analizar el tejido cerebral a partir de imágenes digitales de alta resolución de forma más sistemática y reproducible.
Mediante herramientas de análisis digital es posible estudiar estos cambios con mayor precisión, reduciendo la variabilidad y avanzando hacia una caracterización más objetiva.
Además, este enfoque facilita la integración de datos y la colaboración entre equipos, algo fundamental en el estudio de enfermedades complejas.
Qué es la patología digital y por qué es relevante
Para quien no esté familiarizado, ¿en qué consiste exactamente la patología digital?
La patología digital consiste en convertir las muestras histológicas tradicionales en imágenes digitales de alta resolución mediante escáneres especializados.
Este cambio permite superar algunas limitaciones de la patología convencional, como la variabilidad entre observadores, la dificultad para compartir muestras o las limitaciones en almacenamiento y acceso a datos.
A partir de estas imágenes, es posible analizar el tejido en un entorno computacional, manejar grandes volúmenes de información e integrar distintos tipos de datos biomédicos.
Además, facilita el acceso remoto a las muestras y abre la puerta a enfoques más objetivos, escalables y sostenibles.
Sostenibilidad en investigación biomédica
¿De qué manera este cambio favorece la sostenibilidad en la investigación?
La sostenibilidad es un aspecto cada vez más relevante en investigación biomédica. Si el sector sanitario fuera un país, sería uno de los mayores responsables de emisiones a nivel global.
Los métodos convencionales implican uso de reactivos químicos, generación de residuos y transporte continuo de muestras.
La digitalización permite reducir parte de este impacto, disminuyendo materiales, almacenamiento físico y transporte.
No es una solución completa, pero sí una vía para avanzar hacia modelos de investigación más sostenibles.
Formación, investigación y nuevas generaciones
Este cambio requiere inversión, planificación, adaptación y formación, involucrando a todos los perfiles profesionales.
En este contexto, en la Universidad Alfonso X el Sabio ya se trabaja en esta línea mediante una tesis doctoral en marcha y la participación de estudiantes en prácticas de FP en Laboratorio Clínico y Biomédico, así como trabajos de fin de grado en Biomedicina.
Un mensaje claro en el Día Mundial del Parkinson
¿Qué mensaje te gustaría transmitir?
El foco debe estar siempre en las personas: en los pacientes y en sus familias, que conviven día a día con la enfermedad.
Al mismo tiempo, este tipo de iniciativas son una oportunidad para reflexionar sobre cómo hacemos investigación y hacia dónde queremos avanzar.
Apostar por enfoques más integrados, digitales y sostenibles es clave para el futuro.
Sin perder nunca de vista a quién va dirigida la investigación.